lunes, 13 de julio de 2009

La noche

La noche
no esta noche
todas las noches
ninguna
Sobre la base del sueño
nadando la palabra
oscura
entre los pliegues
sobre los muros
No la noche
todas
ninguna
removiendo
el cuerpo extinguido
como cansados de no estar
¿para qué?
Dos opuestos con los ojos abiertos
Mi noche
Al lado la tuya
No una noche para los dos
dos noches distintas
Atrapados por las sábanas
en los pliegues de la conciencia
con los surcos
que trazan los sueños.

9 comentarios:

MARIEL dijo...

Lola, me gusta, mucho. Un único poema en dos partes. Una noche que es la definición de la noche misma (todas y ninguna), esa "palabra oscura que nada sobre la base del sueño" (es preciosa la imagen) y los pliegues que vuelven en la segunda parte, podrían ser los de las sábanas pero son los de la conciencia y esos sueños que trazan surcos que dividen a quienes comparten las sábanas. Una misma noche conceptual para los dos, dos noches distintas para cada uno. Cada uno viviendo su propia e impenetrable nocturnidad. Ya lo dije, ¿no?. Me gusta, mucho, Lola. Besos noctámbulos.

Lola Torres Bañuls dijo...

Mariel muchas gracias de nuevo. Tus comentarios me llenan de alegría y además me gusta mucho escucharte decir, hablar, comentar.

Gracias mil por alegrarme tanto. Un abrazo.

MARIEL dijo...

Sí, Lola, quiero más noches únicas y dobles como ésta, entre tus tiempos de cucharita con el pingüino y tus momentos de meditación. Besos expectantes.

Jesús Aparicio González dijo...

Comparto la impresión de Mariel y el poema me encanta. De vuelta de Roma te saludo y beso.
Jesús

Lola Torres Bañuls dijo...

Jesús buen viaje a Roma. Y que vuelvas pronto aqui estaré esperando.
Un abrazo.

MARIEL dijo...

Un hombrecito de ocho años que hace cucharita con su madre y crece marcando su propio tiempo y una madre que lo mira crecer mientras escribe poesía. Qué hermoso, Lola.

Jesús Aparicio González dijo...

Ya volví de Roma. Fue un viaje estupendo. Estuve del 9 al 14 de Julio.
Cuando puedas y quieras me visitas de nuevo a mi casa-blog.
Un beso
Jesús

María Socorro Luis dijo...

Un hermoso poema de desencuentros.

Siempre, un gusto visitarte.

Esther Rodríguez Cabrales dijo...

Un poema vertiginoso, Lola.